En este artículo vas a encontrar los versículos más relevantes sobre el diezmo en la Reina-Valera 1960, su contexto histórico, lo que enseñó Jesús al respecto, lo que dijo Pablo, y una guía práctica para tomar tu propia decisión con libertad y sin culpa.
La respuesta directa de la Biblia
Hay versículos clave que necesitas conocer antes de cualquier otra cosa. Estos son los pasajes que se citan con más frecuencia cuando se habla de diezmo, y conviene leerlos con calma.
"Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde."
— Malaquías 3:10, RVR1960
Este es probablemente el versículo más conocido sobre el diezmo. Dios, a través del profeta Malaquías, le habla al pueblo de Israel y lo invita a traer los diezmos al templo. Es el único lugar de la Biblia donde Dios dice "probadme", como invitando a su pueblo a comprobar su fidelidad.
"Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová."
— Levítico 27:30, RVR1960
Aquí se establece que el diezmo —la décima parte de la producción agrícola y ganadera— pertenecía a Dios. Era parte de la ley mosaica que regulaba la vida del pueblo de Israel.
"Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre."
— 2 Corintios 9:7, RVR1960
Este versículo del apóstol Pablo, escrito a la iglesia de Corinto, no menciona la palabra "diezmo" ni un porcentaje específico. En cambio, habla de dar con alegría, de forma voluntaria y sin presión.