La respuesta directa de la Biblia
Si buscas una definición de misericordia en la Biblia, los versículos hablan por sí solos. No es una idea abstracta: es algo que Dios hace, una y otra vez, hacia personas que no lo merecen.
"Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad."
— Éxodo 34:6, RVR1960
Este es uno de los momentos más reveladores de toda la Escritura. Dios mismo se presenta ante Moisés y lo primero que dice de sí mismo, antes de hablar de su poder o su justicia, es que es misericordioso. Es como si Dios quisiera que, por encima de todo, supieras esto de Él.
"Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
— Lamentaciones 3:22-23, RVR1960
Jeremías escribió estas palabras en medio de la destrucción total de Jerusalén. Todo estaba perdido. Y aun así, en lo más oscuro, reconoce que la misericordia de Dios se renueva cada mañana. No se agota. No tiene fecha de caducidad. No depende de si tú la mereces.
"Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos."
— Oseas 6:6, RVR1960
Dios no quiere tu perfección religiosa. Quiere tu corazón. Y lo que Él ofrece a cambio no es un trato comercial, sino misericordia. Jesús citó este versículo dos veces en los evangelios. No fue casualidad.
"Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)."
— Efesios 2:4-5, RVR1960
Pablo conecta aquí la misericordia con la acción más radical de Dios: salvarte cuando estabas espiritualmente muerto. No cuando eras bueno. No cuando lo buscabas. Cuando estabas muerto.