En este artículo vas a encontrar los versículos clave de la Reina-Valera 1960 sobre este tema, su contexto original, lo que la Biblia dice y lo que no dice, y una reflexión pastoral para quienes hacen esta pregunta desde el dolor.
La respuesta directa de la Biblia
La Biblia no tiene un versículo que diga textualmente "los animales tienen alma" ni uno que diga "los animales no tienen alma". Lo que sí tiene son pasajes que nos revelan cómo Dios ve a los animales y cuál es la relación entre ellos y los seres humanos.
"Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente."
— Génesis 2:7, RVR1960
La expresión "ser viviente" en hebreo es nephesh chayyah. Y aquí viene lo que muchos no saben: esa misma expresión se usa también para los animales.
"Y dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos."
— Génesis 1:20, RVR1960
"Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así."
— Génesis 1:24, RVR1960
En ambos versículos, "seres vivientes" traduce la misma palabra hebrea nephesh. Tanto el hombre como los animales son llamados nephesh chayyah en el texto original. Esto significa que la Biblia reconoce en los animales una vida real, un ser animado, no simples máquinas biológicas.
"Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad."
— Eclesiastés 3:19, RVR1960
Este versículo de Eclesiastés es quizás el más directo y el que más debate genera. Pero para entenderlo bien, necesitamos su contexto completo.