"Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno."
— Mateo 10:28, RVR1960
Jesús usó aquí la palabra Gehena (traducida como "infierno" en RVR1960), y la presentó como un lugar donde Dios tiene autoridad absoluta, donde tanto el alma como el cuerpo pueden ser destruidos. No es un lugar donde el diablo reina; es un lugar de juicio divino.
"Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio..."
— 2 Pedro 2:4, RVR1960
Pedro usa aquí otra palabra distinta en el griego original —Tártaro— traducida también como "infierno". Es un lugar de confinamiento para ángeles caídos, reservado hasta el juicio. Otro término, otro matiz.
Contexto y explicación: las palabras que la Biblia usa para "infierno"
Una de las razones por las que este tema genera tanta confusión es que la RVR1960 traduce varias palabras diferentes como "infierno". Pero en los idiomas originales —hebreo y griego— cada palabra tiene un significado propio. Entender esto no es un ejercicio académico: es la clave para comprender lo que la Biblia realmente enseña.
Seol (Antiguo Testamento, hebreo)
El Seol aparece 65 veces en el Antiguo Testamento hebreo. La RVR1960 lo traduce a veces como "sepulcro", a veces como "infierno" y otras como "abismo". En su sentido más básico, el Seol es el lugar de los muertos, el destino de toda persona al morir, sin distinción moral inicial entre justos e injustos.
"Porque en la muerte no hay memoria de ti; en el Seol, ¿quién te alabará?"
— Salmos 6:5, RVR1960
"Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estancia, he aquí, allí tú estás."
— Salmos 139:8, RVR1960
David no describe el Seol como un lugar de castigo eterno, sino como el reino de la muerte. Incluso allí, dice, Dios está presente. El concepto del Seol fue desarrollándose a lo largo del Antiguo Testamento: los profetas posteriores empezaron a distinguir entre el destino de los justos y los injustos dentro de él.