Sabes que lo leíste. Recuerdas algo como "no temas" o "todo lo puedo" o quizá una frase sobre el agua viva. Pero cuando alguien te pregunta dónde está ese versículo, la mente se queda en blanco. No recuerdas si era un Salmo, algo de Pablo o un pasaje de los Evangelios. Solo tienes unas pocas palabras sueltas y una Biblia de más de 31.000 versículos delante.
La buena noticia: encontrar ese versículo es mucho más fácil de lo que piensas. No necesitas ser teólogo ni tener la Biblia memorizada. Solo necesitas un método. En esta guía vas a aprender, paso a paso, cómo ir de esas pocas palabras que recuerdas hasta la cita exacta — con herramientas gratuitas en internet, con una concordancia impresa o incluso sin nada más que tu propia Biblia física.






