Contexto y explicación: ¿por qué 66 libros y no más?
¿Qué es el canon bíblico?
La palabra canon viene del griego y significa "regla" o "vara de medir". El canon bíblico es la lista de libros reconocidos como inspirados por Dios. La Reina-Valera 1960, como la mayoría de las Biblias protestantes, sigue el canon de 66 libros porque:
- El Antiguo Testamento (39 libros) corresponde al canon hebreo, el conjunto de escrituras que el pueblo judío reconoció como Palabra de Dios y que Jesús mismo citó. Jesús hizo referencia al rango completo de las Escrituras hebreas cuando dijo:
"Desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación."
— Lucas 11:51, RVR1960
Abel aparece en Génesis (el primer libro del canon hebreo) y Zacarías en 2 Crónicas (el último en el orden hebreo). Jesús abarcó con esa frase toda la Escritura que ellos reconocían.
- El Nuevo Testamento (27 libros) se fijó en los primeros siglos de la iglesia. Los criterios incluían autoría apostólica (o cercanía directa a un apóstol), coherencia doctrinal y aceptación generalizada por las comunidades cristianas primitivas.
¿Qué pasa con los libros deuterocanónicos?
La Biblia católica incluye libros como Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico (Sirácido), Baruc y 1 y 2 Macabeos, entre otros. Estos textos, llamados deuterocanónicos por los católicos y apócrifos por los protestantes, no aparecen en la RVR1960 porque la tradición protestante siguió el canon hebreo, que no los incluía.
Esto no significa que no tengan valor histórico o literario. Significa que la RVR1960, siguiendo el criterio reformado, los considera fuera del canon inspirado.