"El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder."
— Hebreos 1:3, RVR1960
Si quieres saber cómo es Dios, mira a Jesús. Y en Jesús verás justicia y misericordia, ternura y firmeza, gracia y verdad, todo junto, sin contradicción.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Dios se arrepiente o cambia de opinión en el Antiguo Testamento?
Hay pasajes donde se dice que Dios "se arrepintió" (como en Génesis 6:6). En hebreo, la palabra najam expresa dolor o pesar, no un cambio de carácter. Dios experimentó tristeza por la maldad humana, pero su esencia no cambió. Números 23:19 lo confirma: "Dios no es hombre para que se arrepienta."
¿Por qué Dios mandó guerras en el Antiguo Testamento?
El contexto importa. Las naciones que Dios juzgó en el Antiguo Testamento practicaban sacrificios de niños, idolatría extrema y violencia sistemática. Dios usó a Israel como instrumento de juicio, del mismo modo que usó a Asiria y Babilonia para juzgar al propio Israel cuando pecó. No era favoritismo; era justicia aplicada en un momento histórico concreto.
¿Jesús alguna vez habló del Dios del Antiguo Testamento como su Padre?
Sí, constantemente. Jesús citó el Antiguo Testamento más que cualquier otro texto. Llamó a Jehová "mi Padre" y dijo: "Yo y el Padre uno somos" (Juan 10:30). Nunca sugirió que hubiera una ruptura entre el Dios de Moisés y el Dios que él revelaba.
¿El "Nuevo Pacto" significa que Dios cambió las reglas?
El nuevo pacto, anunciado en Jeremías 31:31-33 y cumplido en Cristo, no reemplaza el carácter de Dios sino el sistema de sacrificios y la relación mediada por la ley. Ahora el acceso a Dios es directo por medio de Jesús. El pacto cambió; Dios no.