Quizás te imaginas a los ángeles como figuras aladas con túnica blanca y rostro sereno. La cultura popular los ha convertido en bebés regordetes con arcos o en guardianes invisibles que flotan sobre tu hombro. Pero cuando abres la Biblia, lo que encuentras es muy diferente — y mucho más impresionante.
La Escritura presenta a los ángeles como seres espirituales creados por Dios, con funciones específicas, jerarquías distintas y una misión central: servir a Dios y ejecutar su voluntad. No son dioses, no son almas de personas fallecidas, y en muchos casos su apariencia provoca terror, no ternura. En este artículo vas a recorrer lo que la Biblia realmente dice sobre ellos: quiénes son, cuántos tipos menciona la Escritura, qué hacen y por qué importa entenderlo bien.






