"Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve?"
— Génesis 16:13, RVR1960
"Tú eres Dios que ve." Agar, una mujer sola, despreciada, sin recursos, fue la primera persona en la Biblia en ponerle un nombre a Dios. Y el nombre que eligió tiene que ver con ser vista. Si tú sientes que nadie te ve, esta historia es para ti. Dios vio a Agar en el desierto y la ve a ti en tu departamento, en tu turno de noche, en tu cocina a las once de la noche preparando lo del día siguiente.
La viuda de Sarepta (1 Reyes 17:8-16) estaba a punto de preparar la última comida para ella y su hijo antes de morir de hambre. Dios la usó, la sostuvo y multiplicó lo poco que tenía. No le quitó la pobreza de un día para otro, pero no dejó que le faltara.
Noemí y Rut son la historia de una suegra y una nuera que, tras perder a sus esposos, decidieron sostenerse mutuamente. Rut crió a su hijo con el apoyo de una comunidad y de la mano de Dios. Su historia no fue perfecta, pero fue redimida.
Estas mujeres no eran perfectas ni vivían en circunstancias ideales. Pero Dios no esperó a que su vida se "arreglara" para actuar. Se acercó a ellas en medio del desorden.
¿Qué dice la Biblia cuando sientes que no eres suficiente?
Esta es quizás la pregunta más dolorosa para una madre soltera. No si Dios existe o si la Biblia es verdad, sino algo mucho más personal: ¿Estoy fallando? ¿Es suficiente lo que les doy a mis hijos?