"Jehová es mi pastor; nada me faltará."
— Salmos 23:1, RVR1960
Si Dios es tu pastor, no te va a faltar lo que necesitas para criar a tus hijos. Eso no significa que tendrás todo lo que quieres, sino que tendrás todo lo que necesitas: paciencia, sabiduría, provisión, fuerzas para un día más.
Promesas sobre la protección de tus hijos
Una de las preocupaciones más profundas de cualquier madre o padre es la seguridad de sus hijos. Vivimos en un mundo que da miedo, y no siempre podemos estar ahí para protegerlos. La Biblia habla directamente a ese temor:
"Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, y su justicia sobre los hijos de los hijos."
— Salmos 103:17, RVR1960
Esta promesa es generacional. La misericordia de Dios no termina contigo: se extiende a tus hijos y a los hijos de tus hijos. Cuando temes por el futuro de tu familia, recuerda que la fidelidad de Dios abarca generaciones.
"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia."
— Isaías 41:10, RVR1960
Originalmente dirigido a Israel, este versículo revela el carácter de Dios: Él no abandona a los suyos. Si tú eres suyo, tus hijos están bajo su mirada. No porque no vayan a enfrentar dificultades, sino porque Él estará presente en cada una de ellas.
"Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos."
— Isaías 54:13, RVR1960
Esta promesa es extraordinaria. No dice que tú serás el único maestro de tus hijos. Dice que Jehová mismo será su maestro. Puedes descansar: el trabajo de formación espiritual de tus hijos no depende solo de ti. Dios mismo se compromete a enseñarles.