"El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza."
— Proverbios 1:7, RVR1960
La sabiduría según la Biblia no empieza con el conocimiento intelectual. Empieza con una postura del corazón: reconocer que Dios es Dios y tú no lo eres. Eso es el "temor de Jehová." No es terror. Es respeto profundo, consciencia de que hay alguien más grande que tú dirigiendo la historia.
"Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora."
— Eclesiastés 3:1, RVR1960
Salomón (o el "predicador," como se identifica el autor) escribió esto después de haberlo probado todo: riqueza, placer, conocimiento, poder. Y su conclusión fue que la vida tiene temporadas, y que no podemos forzar que una temporada llegue antes de tiempo ni impedir que otra termine. Hay una paz enorme en aceptar eso.
"Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad."
No, ese versículo es del Nuevo Testamento. Mantengámonos fieles al Antiguo. Hay otro versículo de sabiduría profunda que merece estar aquí:
"Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia."
— Proverbios 3:5, RVR1960
La repetición de este versículo en la tradición cristiana no es casualidad. Es la instrucción más contracultural que existe: deja de confiar solo en lo que tú entiendes. Hay un plan que no puedes ver completo.
¿Por qué el Antiguo Testamento sigue siendo relevante hoy?
Algunas personas piensan que el Antiguo Testamento es "la parte vieja" de la Biblia, superada por el Nuevo. Pero Jesús mismo citó el Antiguo Testamento constantemente. Cuando fue tentado en el desierto, respondió con Deuteronomio. Cuando enseñó sobre el amor, citó Levítico. Cuando habló de su propia misión, usó Isaías.