"Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y él aprueba su camino."
— Salmos 37:23, RVR1960
Tus pasos no son accidentales. Aunque sientas que llegaste a este lugar nuevo por circunstancias fuera de tu control, la Biblia afirma que Dios ordena el camino del que confía en Él.
"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia."
— Isaías 41:10, RVR1960
Cuatro promesas en un solo versículo: estoy contigo, soy tu Dios, te ayudaré, te sustentaré. Cuando llegas a un lugar nuevo y sientes que el suelo se mueve bajo tus pies, este versículo es suelo firme.
Contexto y explicación: Dios siempre ha acompañado a los que empiezan de nuevo
La Biblia no es un libro para personas que se quedaron cómodas en su casa. Es un libro de caminantes, migrantes y peregrinos.
Abraham recibió una orden radical en Génesis 12:1: "Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré." Dios ni siquiera le dijo a dónde iba. Solo le pidió que caminara. Abraham dejó todo lo conocido — su ciudad, su familia extendida, su estabilidad — y partió. Y de ese acto de fe nació un pueblo entero.
Los israelitas pasaron cuarenta años en un desierto desconocido. No tenían mapa, no tenían casa, no tenían certezas. Pero tenían una columna de nube de día y una columna de fuego de noche: la presencia visible de Dios guiándolos paso a paso (Éxodo 13:21).