10. Proverbios 3:5-6 — Confía de todo corazón
"Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas."
— Proverbios 3:5-6, RVR1960
La instrucción es directa: no te apoyes en lo que tú entiendes. Esto no significa dejar de pensar, significa dejar de depender exclusivamente de tu análisis para tomar decisiones. La fe confía en que Dios sabe lo que tú no sabes, y que cuando le reconoces como guía, Él endereza lo que estaba torcido.
11. Mateo 17:20 — Fe como un grano de mostaza
"Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible."
— Mateo 17:20, RVR1960
Si sientes que tu fe es pequeña, Jesús dice que eso es suficiente. El grano de mostaza es la semilla más pequeña que conocían sus oyentes. El punto no es cuánta fe tienes, sino en quién la depositas. Una fe diminuta en un Dios enorme puede más que una gran confianza en ti mismo.
12. Jeremías 29:11 — Pensamientos de paz y esperanza
"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis."
— Jeremías 29:11, RVR1960
Este versículo fue escrito a un pueblo en exilio, lejos de casa, sin saber cuándo terminaría todo. Y justo ahí, Dios les dice: "Yo sé lo que planeo para ustedes, y es bueno." La fe es confiar en la intención de Dios aun cuando tu situación actual parece contradecirla. Él piensa en ti con paz, no con castigo.
13. Filipenses 4:13 — Todo lo puedo en Cristo
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."
— Filipenses 4:13, RVR1960
Pablo no escribió esto desde la comodidad. Lo escribió preso, encadenado, sin saber si viviría o moriría. "Todo lo puedo" no es un lema motivacional: es la confesión de alguien que ha comprobado que la fuerza de Cristo alcanza donde la suya se termina. La fe aquí es reconocer que tu capacidad no es el límite; la de Él sí lo es.
14. Salmos 27:13 — Hubiera desmayado si no creyera
"Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes."
— Salmos 27:13, RVR1960
David admite con honestidad brutal que sin la fe se habría desplomado. No finge fortaleza sobrehumana. Dice: lo único que me sostuvo fue creer que vería la bondad de Dios, no en el cielo lejano, sino aquí, en esta vida, en esta tierra. Cuando sientas que vas a desfallecer, este versículo te da permiso para sentirlo y, al mismo tiempo, te da razón para sostenerte.