La respuesta directa de la Biblia sobre los nuevos comienzos
Si hay un mensaje que la Biblia repite una y otra vez, es este: Dios es un Dios de nuevos comienzos. No importa lo que haya pasado. Él no se queda atrapado en tu ayer. Y no quiere que tú tampoco lo hagas.
"He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad."
— Isaías 43:19, RVR1960
Este versículo fue dicho al pueblo de Israel en un momento de cautividad y dolor. Dios no les dijo "olviden lo que sufrieron" como si no importara. Les dijo algo mucho más profundo: lo nuevo que voy a hacer es tan grande que va a redefinir todo. Ese mismo Dios te habla a ti al comenzar un nuevo año.
"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis."
— Jeremías 29:11, RVR1960
Jeremías escribió estas palabras a los judíos que estaban exiliados en Babilonia. No estaban en su mejor momento. Y precisamente ahí, en medio de la incertidumbre, Dios les revela que tiene un plan. No un plan cualquiera: un plan de paz. Cuando entras a un año nuevo sin saber qué esperar, este versículo te recuerda que hay Alguien que sí lo sabe.
"Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad."
— Lamentaciones 3:22-23, RVR1960
Este pasaje es especialmente poderoso porque fue escrito en uno de los libros más tristes de toda la Biblia. Lamentaciones es el llanto de un pueblo destruido. Y sin embargo, justo en medio de ese llanto, aparece esta verdad: las misericordias de Dios se renuevan cada mañana. Si se renuevan cada mañana, imagina lo que puede hacer con un año entero.