"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas."
— Mateo 6:33, RVR1960
Jesús dijo esto en el Sermón del Monte, justo después de hablar sobre la ansiedad por la comida, la ropa y el mañana. El orden importa: primero busca a Dios, y lo demás viene como consecuencia, no al revés. No es una fórmula mágica para conseguir cosas. Es una invitación a reordenar tus prioridades.
Versículos sobre el perdón y la misericordia
El perdón es uno de los temas más difíciles de la vida cristiana, y también uno de los más centrales en las enseñanzas de Jesús. No lo trató como algo opcional.
"Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas."
— Mateo 6:14-15, RVR1960
Estas palabras vienen inmediatamente después del Padre Nuestro. Jesús acaba de enseñar a orar "perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores", y luego lo subraya para que no quede duda. El perdón que recibes y el perdón que das están conectados.
"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen."
— Lucas 23:34, RVR1960
Jesús dijo esto mientras lo crucificaban. Clavado en una cruz, con las manos perforadas, pidió perdón para los que le estaban haciendo eso. No hay ejemplo más radical de perdón en toda la historia. Y no lo hizo como gesto simbólico: lo hizo como modelo de vida para quienes lo siguen.
"Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo."
— Efesios 4:32, RVR1960
Pablo le da al perdón un fundamento concreto: perdona como fuiste perdonado. No porque el otro lo merezca, sino porque tú tampoco lo merecías y Dios te perdonó de todas formas.