¿Cómo practicaba la comunión la iglesia primitiva?
El libro de Hechos nos da una ventana a la vida de los primeros cristianos:
"Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones."
— Hechos 2:42, RVR1960
El "partimiento del pan" aparece como una de las cuatro columnas de la vida comunitaria. No era un acto solitario ni un sacramento administrado por una jerarquía religiosa; era algo que los creyentes hacían juntos, en comunidad, como parte natural de su vida de fe.
"Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón."
— Hechos 2:46, RVR1960
Observa los detalles: en las casas, con alegría y sencillez de corazón. La comunión en la iglesia primitiva no era un acto solemne y distante; era íntimo, comunitario y gozoso. Ocurría alrededor de una mesa compartida, probablemente como parte de una comida real.
La advertencia de Pablo: no tomar la comunión de cualquier manera
Si bien la comunión es un acto de gracia y memoria, Pablo advierte que no debe tomarse a la ligera.
"De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa."
— 1 Corintios 11:27-28, RVR1960
¿Qué significa "indignamente"? El contexto de 1 Corintios 11 lo aclara: en la iglesia de Corinto, algunos llegaban a la cena comunitaria, se emborrachaban y comían todo sin esperar a los demás, mientras los pobres pasaban hambre (versículos 20-22). Pablo les dice que eso no era celebrar la Cena del Señor; era burlarse de ella.