Dios lo llamó desde antes de nacer
"Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué."
— Jeremías 1:5, RVR1960
Dios le dijo estas palabras al profeta Jeremías, pero revelan algo universal: Dios conoce a cada persona antes de que nazca. Tu bebé no es un extraño para Dios. Ya lo conocía, ya tenía un propósito para él o ella, incluso antes del primer latido.
El Señor es su pastor
"Jehová es mi pastor; nada me faltará."
— Salmos 23:1, RVR1960
El Salmo 23 completo es una de las oraciones más hermosas que un padre puede hacer por su hijo. Declarar que Jehová será su pastor es pedir que nunca le falte nada, que camine seguro incluso en valles oscuros, y que la bondad y la misericordia lo acompañen todos los días de su vida.
¿Qué dice la Biblia sobre el propósito de un hijo?
La Biblia no presenta a los hijos como algo accidental. Cada nacimiento tiene un trasfondo de propósito divino.
En el Antiguo Testamento, el nacimiento de un hijo era motivo de celebración comunitaria. Sara, la esposa de Abraham, lo expresó con gozo cuando nació Isaac en su vejez:
"Dios me ha hecho reír, y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo."
— Génesis 21:6, RVR1960
Isaac, cuyo nombre significa "risa", nació contra toda probabilidad humana. Su nacimiento fue una demostración de que Dios cumple sus promesas, por imposibles que parezcan.