"Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él."
— Génesis 2:18, RVR1960
Este es el origen de todo. Antes de que existiera cualquier ceremonia, cualquier tradición, Dios miró a Adán y decidió que la soledad no era su diseño. El matrimonio nace de la compasión de Dios, de su deseo de que no estemos solos.
"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta."
— 1 Corintios 13:4-7, RVR1960
Es el pasaje más leído en bodas de todo el mundo, y con razón. No es poesía romántica: es una descripción honesta y exigente de lo que el amor real requiere. Cada frase es una promesa y un desafío al mismo tiempo.
"Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor; duros como el Seol los celos; sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama."
— Cantares 8:6, RVR1960
El Cantar de los Cantares es el libro de la Biblia dedicado enteramente al amor entre un hombre y una mujer. Este versículo habla de un amor que no se puede apagar, que se graba en el cuerpo y en el alma. Es la intensidad del compromiso que se hace en una boda.
"Sobre todas las cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto."
— Colosenses 3:14, RVR1960
Pablo escribe a la iglesia de Colosas una lista de virtudes —compasión, humildad, paciencia— y luego dice que por encima de todas ellas va el amor, como la prenda que lo sostiene todo. En un matrimonio, el amor es lo que une todas las demás virtudes.