Cuando sientes que nadie nota tu sacrificio
"Mas tú, cuando hagas limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público."
— Mateo 6:3-4, RVR1960
Tu servicio es en secreto. No hay audiencia, no hay reconocimiento público. Pero Jesús dice que el Padre ve en lo secreto. Cada acto invisible está registrado.
Cuando tienes miedo de lo que viene
"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia."
— Isaías 41:10, RVR1960
Cuando el diagnóstico empeora, cuando el doctor no da buenas noticias, cuando la noche se hace larga y el miedo se instala: Dios dice "yo estoy contigo". No como una frase bonita. Como una promesa con su nombre detrás.
Cuando sientes culpa por necesitar un descanso
"Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco."
— Marcos 6:31, RVR1960
Jesús les dijo esto a sus discípulos después de un período intenso de ministerio. No les dijo "sigan hasta que no puedan más". Les ordenó descansar. Descansar no es abandonar al enfermo. Es cuidarte para poder seguir cuidando.
Cuando el enfermo sufre y no puedes hacer nada
"Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu."
— Salmo 34:18, RVR1960
Hay momentos en que no puedes quitar el dolor. No puedes curar. No puedes hacer nada más que estar ahí. En esos momentos, recuerda que Dios está cerca del que sufre — y también de ti, que sufres viéndolo sufrir.