Gálatas 6:2 aparece en el contexto de una comunidad cristiana que debe sostenerse mutuamente. Pablo usa la palabra griega baré (βάρη), que significa cargas pesadas, aplastantes — no inconvenientes menores. Habla de los pesos que son demasiado para una sola persona. Cuidar a un enfermo crónico o terminal encaja exactamente en esa descripción.
¿Qué pasa cuando el cuidador se agota? La Biblia también habla de eso
Hay una verdad que muchos cuidadores no se permiten decir en voz alta: estoy agotado y a veces ya no quiero seguir. Sienten culpa por pensarlo. Pero la Biblia no condena el cansancio; lo reconoce con honestidad.
"Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres."
— 1 Reyes 19:4, RVR1960
Este es Elías. El profeta que acababa de enfrentar a 450 profetas de Baal y ver fuego caer del cielo. Y aquí está, tan agotado que le pide a Dios que le quite la vida. ¿Y cuál fue la respuesta de Dios? No lo regañó. No le dijo "ten más fe". Le envió un ángel con pan y agua, y le dejó dormir.
Si estás tan cansado que sientes que ya no puedes, no estás fallando en tu fe. Estás en el mismo lugar donde estuvo uno de los siervos más grandes de Dios. Y la respuesta de Dios sigue siendo la misma: descanso, alimento, presencia.
"Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma."
— Salmo 23:1-3a, RVR1960
David escribió este salmo probablemente en un momento de necesidad profunda. Fíjate en los verbos: me hará descansar, me pastoreará, confortará mi alma. Dios no espera que tú lo hagas todo solo. Él quiere pastorearte a ti, el que cuida, como tú pastoreas al enfermo.