"Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas."
— Proverbios 3:5-6, RVR1960
Aquí la promesa es concreta: si confías en Él por encima de tu propia lógica, Él va a enderezar tu camino. No dice que el camino será recto desde el principio. Dice que Él lo enderezará.
Lo que Jeremías 29:11 realmente significa (y por qué importa saberlo)
Jeremías 29:11 aparece en camisetas, tazas, cuadros decorativos y publicaciones de redes sociales. Y no está mal que sea un versículo querido. Pero cuando entiendes a quién se lo dijo Dios y en qué momento, la promesa se vuelve mucho más poderosa.
El contexto original
Este versículo no fue escrito para alguien que estaba pasando un mal día. Fue una carta que el profeta Jeremías envió a los judíos que estaban en el exilio en Babilonia. Habían sido arrancados de su tierra, de su templo, de todo lo que conocían. Estaban viviendo como extranjeros en un imperio pagano. Y muchos falsos profetas les decían que el exilio terminaría pronto, que regresarían en cualquier momento.
Pero Dios, a través de Jeremías, les dijo algo sorprendente. Miremos los versículos anteriores para entender el contexto completo:
"Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos. Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis."
— Jeremías 29:5-6, RVR1960
¿Qué les está diciendo Dios? Que el exilio no iba a terminar mañana. Que iban a pasar setenta años allí. Les pide que construyan casas, que planten huertos, que formen familias. En otras palabras: "Echen raíces donde están, porque esto va para largo."