Quizá estás atravesando una temporada en la que sientes que todo se derrumba. Tal vez has sido traicionado por alguien cercano, has enfrentado una injusticia que no merecías, o simplemente no entiendes por qué Dios permite lo que estás viviendo. Si te identificas con algo de eso, necesitas conocer —o volver a leer— la historia de José en Egipto.
José fue vendido como esclavo por sus propios hermanos, acusado falsamente por la esposa de su amo, olvidado en una prisión durante años… y aun así, Dios lo levantó hasta convertirlo en el segundo hombre más poderoso de Egipto. Su historia, narrada en los capítulos 37 al 50 de Génesis, es una de las más completas y conmovedoras de toda la Biblia, y nos enseña algo que necesitamos escuchar una y otra vez: Dios no desperdicia ningún sufrimiento.






