"Y la mujer dio a luz un hijo, y le puso por nombre Sansón. Y el niño creció, y Jehová lo bendijo."
— Jueces 13:24, RVR1960
Un hombre de fuerza sobrenatural y debilidades profundas
Jueces 14–15 nos muestra a un Sansón adulto que es, francamente, una figura contradictoria. Tiene una fuerza física que solo puede explicarse por el Espíritu de Dios, pero toma decisiones personales que van rompiendo, una a una, las condiciones de su consagración.
El matrimonio con la mujer filistea
Lo primero que leemos de Sansón adulto es que bajó a Timnat, vio a una mujer filistea y le pidió a sus padres que se la consiguieran como esposa.
"Y subió, y lo declaró a su padre y a su madre, diciendo: Yo he visto en Timnat una mujer de las hijas de los filisteos; os ruego que me la toméis por mujer."
— Jueces 14:2, RVR1960
Sus padres se opusieron: ¿no había mujeres entre su propio pueblo? Pero el texto bíblico añade un detalle revelador:
"Mas su padre y su madre no sabían que esto venía de Jehová, porque él buscaba ocasión contra los filisteos."
— Jueces 14:4, RVR1960
Dios estaba usando incluso la terquedad de Sansón para sus propios propósitos. Esto no justifica la desobediencia de Sansón, pero sí nos muestra que Dios es soberano incluso en medio de nuestros errores.
El león, la miel y la ruptura del voto
De camino a Timnat, un león atacó a Sansón, y el Espíritu de Jehová vino sobre él con tal poder que despedazó al león con las manos desnudas. Días después, al volver por el mismo camino, encontró que un enjambre de abejas había hecho un panal dentro del cadáver del león. Sansón tomó la miel y comió.