Pablo persiguió y encarceló cristianos. Participó en la muerte de Esteban. Era, literalmente, el enemigo de la iglesia. Él mismo se describió como "el primero" de los pecadores (1 Timoteo 1:15). Y escribió la mayor parte del Nuevo Testamento.
¿Ves el patrón? Dios no busca personas que nunca han fallado. Busca personas que, después de caer, están dispuestas a levantarse.
¿Qué dice la Biblia cuando sientes que ya no puedes levantarte?
A veces el problema no es solo el fracaso en sí, sino el agotamiento. Ya intentaste, ya oraste, ya pusiste de tu parte, y las cosas no cambiaron. Sientes que no tienes fuerzas para volver a intentar.
"El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas."
— Isaías 40:29, RVR1960
Nota algo crucial: dice "al que no tiene ningunas." No dice "al que tiene un poco." Este versículo es para cuando estás en cero. Cuando ya no te queda nada. Ahí es donde Dios dice: "Yo multiplico."
"Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán."
— Isaías 40:30-31, RVR1960
La palabra clave aquí es "esperan." En hebreo, la idea no es estar sentado sin hacer nada. Es más bien confiar activamente, poner tu expectativa en Dios aunque no veas resultados todavía. Es seguir caminando cuando todo en ti dice "para qué."