En el Antiguo Testamento, el maná que Dios enviaba al pueblo de Israel en el desierto debía recogerse cada mañana (Éxodo 16:21). No podían acumularlo para varios días; se pudría. Ese detalle no era casual. Dios estaba enseñando un principio que sigue vigente: necesitas alimento espiritual fresco cada día. El versículo que te fortaleció el lunes puede no ser el que necesitas el miércoles. Tu devocional de la mañana es tu maná diario.
Versículos para cuando necesitas fortaleza al empezar el día
Hay mañanas en las que abres los ojos y ya estás cansado. El peso de los problemas se siente antes de poner los pies en el suelo. Para esas mañanas, estos versículos son un recordatorio de que tu fuerza no depende de ti.
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."
— Filipenses 4:13, RVR1960
Este versículo no es una frase motivacional. Pablo lo escribió desde una prisión. Significa que incluso en la peor circunstancia, Cristo da la capacidad de enfrentar lo que viene.
"Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán."
— Isaías 40:31, RVR1960
Fíjate en el orden: primero volar, después correr, después caminar. No es una escala ascendente; es una escala descendente de emoción y una ascendente de resistencia. A veces la mayor fortaleza no es el impulso inicial, sino seguir caminando cuando ya no sientes nada. Y Dios promete fuerzas para eso también.
"Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado."
— Salmos 28:7, RVR1960
"Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará."
— Deuteronomio 31:6, RVR1960
Antes de salir de casa, antes de abrir el correo electrónico, antes de enfrentar esa conversación difícil: Dios va contigo. No te dejará.