Versículos para los días más oscuros del duelo
El duelo por un aborto espontáneo no es lineal. Hay días en los que piensas que estás bien y de pronto un anuncio de embarazo ajeno te derrumba. Hay noches largas. Hay fechas que duelen: la fecha en que debía nacer, la fecha en que supiste que lo habías perdido. Para esos días, estos versículos son anclas:
"Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma."
— Salmo 23:1-3, RVR1960
Cuando sientes que no puedes dar un paso más, el Salmo 23 es un recordatorio de que Dios no te pide que camines solo. Él te lleva a descansar. Él conforta tu alma. No tienes que forzarte a estar bien.
"Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas."
— Salmo 126:5-6, RVR1960
Este es uno de los versículos más esperanzadores para quien está en medio del llanto. No niega las lágrimas. No las prohíbe. Pero promete que hay una cosecha de gozo al final del camino. El llanto de hoy no es el final de tu historia.
"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar."
— Mateo 11:28, RVR1960
Jesús no dijo "venid a mí los que ya resolvieron sus problemas." Dijo venid los cargados, los agotados, los que ya no pueden. Puedes ir a Él exactamente como estás: roto, rota, sin fuerzas, sin palabras. Él promete descanso.
"¿Por qué te abates, oh alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío."
— Salmo 42:11, RVR1960
El salmista se habla a sí mismo en medio del dolor. No finge estar bien. Reconoce que su alma está abatida. Pero elige recordarse la verdad: hay razón para esperar. Puedes hacer lo mismo. Puedes decirte la verdad en los días más oscuros, aunque tu corazón todavía no la sienta.