Hades (griego) — El equivalente del Seol en el Nuevo Testamento
En el Nuevo Testamento, el equivalente del Seol es Hades (ᾅδης). Tampoco es automáticamente el "infierno de fuego", sino el lugar de los muertos en espera del juicio.
"Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno."
— Lucas 16:23, RVR1960
En la historia del rico y Lázaro, Jesús describe el Hades con una división: un lado de tormento y otro de consuelo. Hay debate sobre si esto es una parábola o una descripción literal, pero el texto presenta al Hades como un estado intermedio, no como el destino final.
Gehenna (griego) — El infierno como juicio definitivo
La palabra que Jesús usa cuando habla específicamente del castigo final es Gehenna (γέεννα). Proviene del Valle de Hinom, un lugar real a las afueras de Jerusalén donde en la antigüedad se habían practicado sacrificios a ídolos y que en tiempos de Jesús era un basurero donde el fuego ardía continuamente.
"Y si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno."
— Mateo 5:29, RVR1960
Cuando lees "infierno" en los Evangelios y Jesús es quien habla, casi siempre es Gehenna. Es la imagen más directa de juicio eterno e irreversible.
El lago de fuego — La imagen de Apocalipsis
Finalmente, el libro de Apocalipsis introduce una imagen propia: el lago de fuego. No es exactamente el Hades, porque el Hades mismo es lanzado al lago de fuego: