"Mas él conoce mi camino; me probará, y saldré como oro."
— Job 23:10, RVR1960
Job dijo esto en un momento en que no podía encontrar a Dios por ningún lado (lee Job 23:8-9: "He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; y al occidente, y no lo percibiré"). No sentía a Dios. No lo veía. Pero declaró que el proceso tenía un propósito.
"Jehová cumplirá su propósito en mí; tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; no desampares la obra de tus manos."
— Salmos 138:8, RVR1960
Fíjate que el salmista no dice "ya entiendo el propósito". Dice "lo cumplirá". Es una declaración de confianza, no de comprensión. Puedes confiar sin entender.
"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia."
— Isaías 41:10, RVR1960
"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar."
— Mateo 11:28, RVR1960
Jesús no dijo "venid a mí los que tienen todo resuelto". Dijo "los que estáis trabajados y cargados". Si estás en crisis de fe, estás cargado. Esta invitación es para ti.
"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios."
— Efesios 2:8, RVR1960
Hay algo profundamente liberador aquí: la fe misma es un don. Si sientes que tu fe se debilita, puedes pedirle a Dios que te la restaure. No depende solo de tu esfuerzo.