En este artículo vas a encontrar los versículos más importantes de la Biblia (RVR1960) sobre la fe débil, vas a entender por qué Dios no te pide una fe perfecta, y vas a descubrir cómo esa semilla pequeña que sientes en el pecho es exactamente con lo que Él trabaja.
La respuesta directa de la Biblia
La Biblia no esconde que la fe puede ser frágil. Tampoco condena a quienes la tienen pequeña. Al contrario: una y otra vez muestra que Dios responde a la fe imperfecta, temblorosa y honesta.
"Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible."
— Mateo 17:20, RVR1960
Un grano de mostaza es una de las semillas más pequeñas que existe. Jesús no eligió esa imagen por casualidad. Está diciendo que lo que importa no es el tamaño de tu fe, sino en quién la depositas.
"E inmediatamente el padre del muchacho clamó y dijo: Creo; ayuda mi incredulidad."
— Marcos 9:24, RVR1960
Este padre tenía a su hijo enfermo. Quería creer. Pero era honesto: su fe estaba mezclada con duda. Y en lugar de rechazarlo, Jesús sanó a su hijo. La honestidad de ese hombre — "creo, pero ayúdame porque también dudo" — es una de las oraciones más humanas y poderosas de toda la Biblia.
"No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia."
— Isaías 42:3, RVR1960
Esta profecía habla del carácter del Mesías. La caña cascada es algo que ya casi se rompió. El pábilo que humea es una llama que casi se apagó. Y Dios dice: no la voy a quebrar, no la voy a apagar. Si tu fe es esa llama pequeña que apenas humea, Dios no viene a apagarla. Viene a protegerla.