3. Jesús habló más del juicio que cualquier otro personaje bíblico. No lo hizo por crueldad, sino por amor. Un médico que te dice "tienes cáncer" no es cruel; te está dando la oportunidad de actuar. Jesús habló de la Gehena para que nadie terminara allí.
4. El evangelio es la respuesta. Todo este mapa de Seol, Hades, Gehena y lago de fuego tiene un propósito: mostrar que necesitamos salvación. Y esa salvación ya fue provista:
"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
— Juan 3:16, RVR1960
"De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida."
— Juan 5:24, RVR1960
5. No uses estos temas para asustar a otros, sino para comprender la seriedad y la misericordia de Dios. La Biblia presenta el juicio y la gracia juntos, siempre. Separar uno del otro distorsiona el mensaje.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿La palabra "infierno" aparece en la Biblia original?
No. "Infierno" es una palabra española que viene del latín infernus. En los manuscritos originales aparecen los términos hebreos y griegos que hemos analizado: Seol, Hades, Gehena y Tártaro. La traducción al español agrupó varios conceptos distintos bajo una sola palabra, lo que genera confusión.
¿Jesús descendió al infierno después de morir?
Varios textos hablan de que Jesús estuvo en el Hades o Seol entre su muerte y resurrección (Hechos 2:27, 31; Efesios 4:9; 1 Pedro 3:18-20). No fue a la Gehena ni al lago de fuego. Fue al Hades — la morada de los muertos — y resucitó victorioso. Pedro cita el Salmo 16:10 para decir que Dios no dejó su alma en el Hades ni permitió que su cuerpo viera corrupción.