Hay pocas preguntas tan universales y tan profundamente humanas como esta. Quizás la estás haciendo porque perdiste a alguien que amas. O porque te diagnosticaron algo grave. O simplemente porque, en la quietud de la noche, la idea de la muerte te visitó y necesitas algo más que silencio como respuesta.
La Biblia no esquiva esta pregunta. Al contrario, la aborda con una claridad que sorprende: la muerte no es el final. Según las Escrituras, la muerte física es una separación temporal entre el cuerpo y el espíritu, y Dios ha preparado un destino eterno para quienes creen en Él. La muerte entró al mundo por el pecado, pero fue vencida por Jesucristo en la cruz y en la resurrección.






