"Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; mas para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es."
— Romanos 14:14, RVR1960
Pablo, bajo inspiración del Espíritu Santo, declara que la cuestión de los alimentos no es de pureza moral sino de conciencia individual.
"Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado."
— 1 Timoteo 4:4-5, RVR1960
Este pasaje cierra el arco: todo alimento recibido con gratitud y oración es aceptable ante Dios.
Contexto y explicación: la historia de la alimentación en la Biblia
Para entender bien estos versículos, necesitamos ver la línea completa que traza la Escritura. No es una contradicción; es una historia que avanza.
El Edén: una dieta vegetal en un mundo perfecto
En Génesis 1:29-30, Dios asigna las plantas como alimento tanto para los seres humanos como para los animales. En el contexto del relato de la creación, este es un mundo sin muerte, sin derramamiento de sangre, sin depredación. La dieta vegetal corresponde a un estado de perfección que se perdió con la caída.
Es importante notar que la Biblia no dice que comer plantas sea moralmente superior. Simplemente describe el diseño original antes de que el pecado entrara al mundo.