"Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron."
— Apocalipsis 21:4, RVR1960
Ahí está el corazón del Apocalipsis: comienza con Jesús revelándose y termina con Dios secando las lágrimas de su pueblo. Todo lo que hay en medio —las visiones, los juicios, las batallas— conecta esos dos puntos.
Contexto y explicación: ¿quién lo escribió, cuándo y por qué?
El autor: Juan en la isla de Patmos
El autor se identifica como "Juan" (Apocalipsis 1:1, 4, 9). La tradición cristiana más antigua lo asocia con el apóstol Juan, el mismo que escribió el Evangelio de Juan. Cuando escribió este libro, estaba exiliado en una pequeña isla rocosa llamada Patmos, en el mar Egeo:
"Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo."
— Apocalipsis 1:9, RVR1960
Juan no estaba de vacaciones. Estaba preso por su fe. Y desde esa situación de sufrimiento real escribió un libro destinado a personas que también estaban sufriendo.
La fecha: finales del siglo I
La mayoría de los estudiosos sitúa la escritura de Apocalipsis alrededor del año 95 d.C., durante el reinado del emperador romano Domiciano, que perseguía activamente a los cristianos. Esto es crucial para entender el tono del libro: no es un texto abstracto sobre el futuro lejano, sino un mensaje de resistencia y esperanza para comunidades que estaban siendo amenazadas, encarceladas y ejecutadas por su fe.