"Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones."
— Salmos 103:12, RVR1960
El perdón que la Biblia propone es una decisión de soltar la deuda, no una negación del dolor. Puedes perdonar a alguien y al mismo tiempo establecer límites saludables en la relación. Puedes perdonar y seguir sintiendo tristeza por lo que ocurrió.
Cuando el perdón parece imposible
Hay heridas tan profundas que el mandato al perdón puede sentirse como una crueldad adicional. Si estás ahí, este versículo es para ti:
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."
— Filipenses 4:13, RVR1960
El contexto original de este versículo es el de Pablo hablando sobre contentarse en cualquier circunstancia, pero su principio se extiende: hay cosas que no podemos hacer con nuestras propias fuerzas, pero la fe cristiana promete una fortaleza que viene de fuera de nosotros.
Perdonar lo imperdonable no es un acto humano. Es un acto sobrenatural que la Biblia promete que es posible.
El modelo del padre del hijo pródigo
La parábola más hermosa sobre el perdón en toda la Biblia es la del hijo pródigo (Lucas 15:11-32). Merece su propia lectura completa, pero el momento clave es este: