- Fingir que no pasó nada.
- Permitir que el abuso continúe.
- Forzarte a tener una relación cercana con quien te ha dañado repetidamente sin arrepentimiento.
¿Qué hago cuando el dolor es demasiado grande para perdonar?
Si estás leyendo esto y sientes que no puedes perdonar, necesitas escuchar algo importante: eso no te hace mal cristiano. Te hace humano.
El perdón profundo — el que involucra abuso, abandono, traición de años — no se logra con un acto de voluntad en un solo momento. Es un proceso. A veces es un proceso largo. Y Dios lo sabe.
"Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias. Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu."
— Salmo 34:17-18, RVR1960
Dios no te pide que llegues perfecto al perdón. Te pide que llegues quebrantado a Él. Y Él hace la obra que tú no puedes hacer solo.
El mismo Jesús, en la cruz, mientras lo estaban matando, oró:
"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen."
— Lucas 23:34, RVR1960
Jesús no dijo "yo los perdono fácilmente". Le pidió al Padre que los perdonara. Incluso Jesús, en su momento de mayor dolor, llevó el perdón ante el Padre. Si tú necesitas llevar tu dolor ante Dios y pedirle que Él te ayude a perdonar lo que tú solo no puedes, estás siguiendo el ejemplo de Cristo.