Lista de Romanos 12:6-8
"De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría."
— Romanos 12:6-8, RVR1960
Esta lista añade dones que no aparecen en la anterior: servicio, enseñanza, exhortación, repartir (generosidad), presidir (liderazgo) y misericordia. Son dones menos "espectaculares" a primera vista, pero absolutamente vitales.
Lista de Efesios 4:11
"Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros."
— Efesios 4:11, RVR1960
Aquí Pablo habla más de roles o funciones dentro de la iglesia: apóstol, profeta, evangelista, pastor y maestro. Algunos teólogos los llaman "dones de liderazgo" o "dones ministeriales".
¿Son estos todos los dones que existen?
Probablemente no. Las listas varían entre sí y ningún pasaje dice "estos son todos". Lo que sí queda claro es el principio: el Espíritu equipa a cada creyente con capacidades sobrenaturales para edificar al cuerpo de Cristo. No se trata de memorizar una lista, sino de entender que Dios te ha capacitado para algo específico.
¿Cuál es la diferencia entre un don espiritual y un talento natural?
Esta es una pregunta que surge con frecuencia y es muy válida. Un talento natural es una habilidad con la que naces o que desarrollas: cantar bien, ser organizado, tener facilidad para hablar en público. Un don espiritual, en cambio, es dado por el Espíritu Santo específicamente para la edificación de la iglesia y el avance del evangelio.