Hay una pregunta que aparece en las noches largas, en las transiciones difíciles, en los momentos donde todo parece funcionar y aun así algo falta: ¿para qué estoy aquí? Quizás has sentido que tu vida no tiene dirección, que los días pasan sin un rumbo claro, o que lo que haces no tiene el peso que debería tener. Esa inquietud no es debilidad. Es una de las preguntas más profundas que un ser humano puede hacerse.
La Biblia tiene una respuesta directa: existes porque Dios te creó con intención, no por accidente. Tu vida tiene un propósito que existía antes de que nacieras. En este artículo vas a encontrar los versículos clave de la Reina-Valera 1960 que hablan sobre tu razón de existir, el contexto que les da profundidad, y una guía práctica para empezar a vivir alineado con ese propósito hoy.






