En este artículo vas a entender qué significa "canon", cómo se formó paso a paso, qué criterios se usaron y por qué puedes confiar en los libros que tienes en tu Biblia.
La respuesta directa de la Biblia
Antes de entrar en la historia, veamos qué dice la propia Escritura sobre su naturaleza y autoridad:
"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia."
— 2 Timoteo 3:16, RVR1960
Este versículo es clave porque establece un principio: no cualquier escrito religioso es "Escritura". Hay textos que llevan la marca de la inspiración divina y hay textos que, aunque valiosos, no la llevan. El canon es el reconocimiento de cuáles son cuáles.
"Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo."
— 2 Pedro 1:21, RVR1960
Pedro no está diciendo que todo lo que alguien escriba sobre Dios es automáticamente Escritura. Está diciendo que hay un grupo específico de hombres que hablaron y escribieron bajo la dirección del Espíritu Santo. Identificar quiénes fueron y qué escribieron es, precisamente, la tarea del canon.
"Sécase la hierba, marchítase la flor; mas la palabra del Dios nuestro permanece para siempre."
— Isaías 40:8, RVR1960
Si la Palabra de Dios permanece para siempre, entonces Dios mismo se encargó de que no se perdiera ni se confundiera con escritos meramente humanos. El canon es parte de esa providencia.