Tal vez te sientas poca cosa para lo que Dios te está pidiendo. Quizá miras tus recursos, tu historia familiar, tus fracasos, y piensas: "¿Por qué yo?". Si alguna vez has sentido eso, la historia de Gedeón te va a hablar directamente al corazón.
Gedeón fue un hombre común —un agricultor asustado que se escondía del enemigo para poder comer— a quien Dios llamó "varón esforzado y valiente" antes de que él mismo se lo creyera. Su historia, narrada en los capítulos 6 al 8 del libro de Jueces, es una de las más conocidas del Antiguo Testamento, y con razón: nos enseña que Dios no busca personas perfectas ni poderosas, sino personas dispuestas a confiar en Él, aunque todo parezca imposible.






