"Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros."
— Santiago 4:8, RVR1960
5. Confía en el tiempo de Dios, no en el tuyo.
"Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento."
— 2 Pedro 3:8-9, RVR1960
Si Dios no quiere que ninguno perezca, eso incluye a tu hijo. Su paciencia no es indiferencia. Es amor trabajando en un tiempo que tú todavía no puedes ver.
Preguntas frecuentes
¿Proverbios 22:6 significa que si mi hijo se rebela es porque no lo instruí bien?
No. Proverbios es un libro de principios generales de sabiduría, no de garantías absolutas. La instrucción fiel es como una semilla: depende de muchos factores, incluida la libre voluntad del hijo. Dios mismo instruyó perfectamente a Adán y Eva, y ellos eligieron desobedecer. Eso no fue falta de Dios.
¿Debo seguir ayudando económicamente a un hijo que vive en rebelión?
La Biblia enseña tanto el amor incondicional como la sabiduría. El padre del pródigo le dio su herencia y lo dejó ir. No fue a rescatarlo al país lejano. A veces, permitir que tu hijo viva las consecuencias de sus decisiones es la forma más amorosa de ayudarlo. Cada situación es diferente, y un consejero pastoral puede ayudarte a discernir los límites sanos en tu caso.
¿Hay esperanza si mi hijo ya es adulto y lleva años apartado?
Sí. No hay fecha de vencimiento para el poder de Dios. El pueblo de Israel pasó décadas enteras en rebelión y Dios seguía esperando su regreso. Isaías 49:15 dice: "¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti." Si Dios no se olvida, tú tampoco tienes que perder la esperanza.