"¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo."
— Lucas 10:36-37, RVR1960
Significado: Jesús le da la vuelta a la pregunta. No se trata de definir quién merece tu amor. Se trata de convertirte tú en prójimo de quien te necesita — sin importar su origen, su religión o su historia.
Enseñanza para hoy: El amor genuino no pregunta "¿estoy obligado a ayudar?" sino "¿cómo puedo ayudar?"
Las parábolas sobre la actitud del corazón
La parábola del fariseo y el publicano (Lucas 18:9-14)
Dos hombres suben al templo a orar. El fariseo ora de pie, dando gracias a Dios por no ser como los demás — "ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano." El publicano, en cambio, ni siquiera levanta los ojos al cielo:
"Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro."
— Lucas 18:13-14, RVR1960
Significado: Dios no mide tu espiritualidad por tu currículo religioso sino por la honestidad de tu corazón. La puerta de entrada a la gracia es el reconocimiento de que la necesitas.
La parábola del rico insensato (Lucas 12:16-21)
Un hombre rico tiene una cosecha tan abundante que decide derribar sus graneros para construir otros más grandes. Se dice a sí mismo: "Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate."