Marcos añade que las mujeres llevaban especias aromáticas para ungir el cuerpo, y se preguntaban quién les quitaría la piedra. Cuando llegaron, ya estaba removida.
"Y cuando miraron, vieron removida la piedra, que era muy grande."
— Marcos 16:4, RVR1960
Lucas menciona que eran varias mujeres, incluyendo a Juana y a María, madre de Jacobo, y que dos varones con vestiduras resplandecientes les dijeron:
"¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, sino que ha resucitado."
— Lucas 24:5-6, RVR1960
Juan se enfoca en María Magdalena. Ella fue la primera en llegar al sepulcro, lo encontró vacío y corrió a avisar a Pedro y al discípulo amado.
"El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro."
— Juan 20:1, RVR1960
Pedro y Juan corren al sepulcro
Cuando María Magdalena les dio la noticia, Pedro y Juan corrieron hacia la tumba. Juan llegó primero, se asomó y vio los lienzos. Pedro entró y vio lo mismo: los lienzos puestos allí, y el sudario que había estado sobre la cabeza de Jesús, doblado en un lugar aparte.
"Y entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó."
— Juan 20:8, RVR1960
Este detalle es importante: los lienzos estaban allí. No era un robo. Nadie roba un cuerpo y se detiene a doblar la tela.