"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece."
— 1 Corintios 13:4, RVR1960
2. Gozo
No es lo mismo que felicidad. La felicidad depende de las circunstancias; el gozo bíblico permanece a pesar de ellas. Pablo escribió la carta a los Filipenses —una de las más gozosas del Nuevo Testamento— desde una cárcel romana. El gozo es la confianza profunda de que Dios es soberano, incluso cuando la situación no tiene sentido.
"Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!"
— Filipenses 4:4, RVR1960
3. Paz
La palabra griega es eirene, equivalente al hebreo shalom: no simplemente ausencia de conflicto, sino plenitud, integridad, bienestar completo. Es la paz que viene de saber que tu relación con Dios está resuelta y que Él tiene el control.
"La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo."
— Juan 14:27, RVR1960
4. Paciencia
En griego, makrothymía, que literalmente significa "largo ánimo" o "lentitud para la ira". Es la capacidad de soportar situaciones difíciles y personas difíciles sin explotar. No es pasividad; es fortaleza controlada. Es lo que Dios muestra hacia nosotros constantemente.
"Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad."
— Éxodo 34:6, RVR1960
5. Benignidad
Es la amabilidad activa. La benignidad se nota en cómo tratas a las personas que no pueden devolverte nada: el mesero, el vecino difícil, el familiar que te cae mal. Es la disposición a ser amable cuando nadie te obliga a serlo.
6. Bondad
Mientras que la benignidad es la disposición amable, la bondad es la acción generosa. Es hacer el bien de manera concreta. Jesús "anduvo haciendo bienes" (Hechos 10:38). La bondad es el amor puesto en acción visible.