"Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada."
— Proverbios 31:30, RVR1960
Aunque este versículo habla de la mujer, el principio es universal: lo que perdura no es la apariencia, sino la relación de esa persona con Dios y su integridad de carácter.
Busca alguien que comparta tu fe
Ya vimos 2 Corintios 6:14. Esto no es un capricho religioso. Es sabiduría práctica. Cuando lleguen las crisis —y llegarán—, necesitas a alguien que ore contigo, que busque a Dios contigo, que tenga el mismo fundamento que tú. Una relación donde uno cree y el otro no, tarde o temprano enfrenta un conflicto de valores que va mucho más allá de "ir o no ir a la iglesia".
Busca consejo
"Donde no hay dirección sabia, caerá el pueblo; mas en la multitud de consejeros hay seguridad."
— Proverbios 11:14, RVR1960
El noviazgo no debería vivirse en aislamiento. Si las personas que te quieren bien —tu familia, tus amigos cercanos, tus mentores espirituales— ven señales que tú no ves, escúchalas. El enamoramiento puede nublar la vista. Los que te rodean muchas veces ven con más claridad.
¿Qué dice la Biblia sobre la intimidad y la pureza en el noviazgo?
Este es el tema que a muchos les incomoda, pero que la Biblia aborda con claridad y sin vergüenza. Dios creó la sexualidad. No le tiene miedo. Pero la diseñó para un contexto específico.
"Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios."
— Hebreos 13:4, RVR1960
"Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca."
— 1 Corintios 6:18, RVR1960
La Biblia es clara: la relación sexual está diseñada para el matrimonio. No porque el sexo sea malo —todo lo contrario—, sino porque es tan poderoso que necesita el marco del compromiso total para florecer sin dañar.