Quizás estás en una relación y sientes que se aman de verdad. O tal vez ya sucedió y ahora cargas con culpa. O simplemente te preguntas si lo que te enseñaron de niño en la iglesia es realmente lo que dice la Biblia, o era solo una regla cultural. Sea cual sea tu situación, mereces una respuesta honesta.
La Biblia enseña que la relación sexual fue diseñada por Dios para el contexto del matrimonio. No lo presenta como un castigo ni como una prohibición arbitraria, sino como un diseño con propósito. Pero la forma en que muchas veces se ha comunicado este mensaje —con vergüenza, amenazas o silencio— ha hecho más daño que bien.






