En este artículo vamos a ver exactamente qué dice la Escritura, en qué versículos se basa esta enseñanza, qué significa la palabra "fornicación" en su contexto original, y cómo vivir esto hoy con gracia en lugar de con miedo.
La respuesta directa de la Biblia
La Biblia aborda la sexualidad fuera del matrimonio en varios pasajes. Estos son los más claros:
"Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca."
— 1 Corintios 6:18, RVR1960
Pablo no dice "tengan cuidado" ni "evalúen la situación". Dice "huid", que en griego transmite urgencia: aléjense, no se queden a negociar. La palabra traducida como "fornicación" es porneia, un término amplio que abarca toda relación sexual fuera del pacto matrimonial.
"Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios."
— Hebreos 13:4, RVR1960
Este versículo establece dos cosas importantes: primero, que el matrimonio y la intimidad dentro de él son honrosos —no sucios, no vergonzosos—. Segundo, que la sexualidad fuera de ese contexto (fornicación y adulterio) tiene consecuencias ante Dios.
"Porque esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor."
— 1 Tesalonicenses 4:3-4, RVR1960
Aquí Pablo conecta directamente la voluntad de Dios con la decisión de apartarse de la fornicación. No es una sugerencia pastoral: es presentado como parte central de la vida que Dios quiere para sus hijos.