Quizás estás buscando esto porque alguien a quien amas está luchando con una adicción. O quizás eres tú quien siente que ha perdido el control. Tal vez simplemente te preguntas si tomarte una copa está mal a los ojos de Dios. Sea cual sea tu situación, mereces una respuesta honesta, no un sermón que te haga sentir peor.
La Biblia no menciona las drogas modernas por nombre, pero habla con mucha claridad sobre la sobriedad, el dominio propio y lo que significa cuidar el cuerpo y la mente que Dios nos dio. La respuesta corta: la Biblia no prohíbe el alcohol de forma absoluta, pero condena con firmeza la embriaguez, la pérdida de control y todo aquello que esclaviza. Y ese principio se extiende directamente a cualquier sustancia que domine tu vida.






