En este artículo vamos a revisar exactamente lo que dice el texto bíblico —solo la Reina-Valera 1960, con citas exactas— y también vamos a ser honestos sobre lo que el texto no dice. Sin manipulaciones, sin atajos, sin juicio.
La respuesta directa de la Biblia
Aunque la Biblia no menciona la palabra "aborto", hay pasajes fundamentales que revelan cómo Dios ve la vida antes del nacimiento. Estos son los más relevantes:
"Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien."
— Salmos 139:13-14, RVR1960
Este salmo de David es quizás el texto más citado en esta conversación, y con razón. Aquí el salmista no habla de un "futuro ser humano" ni de un "proyecto de persona." Habla en primera persona: yo fui formado. La obra de Dios en el vientre es descrita como algo formidable y maravilloso, una acción directa del Creador.
"Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones."
— Jeremías 1:5, RVR1960
Dios le habla al profeta Jeremías y le dice algo extraordinario: antes de que fuera formado, ya lo conocía. Antes de nacer, ya tenía un propósito. El texto presenta una relación personal entre Dios y el ser humano que existe incluso antes de la concepción.
"He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre."
— Salmos 127:3, RVR1960
Aquí el lenguaje es claro: los hijos son herencia de Dios, y el fruto del vientre —no el fruto del nacimiento, sino del vientre— es cosa de estima, algo de valor para el Señor.