La respuesta directa de la Biblia
Antes de profundizar, veamos los versículos que con más frecuencia se citan en esta conversación. Los dividimos en dos grupos para ser justos con el texto bíblico.
Versículos sobre la seguridad del creyente
"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano."
— Juan 10:27-28, RVR1960
Jesús mismo dice que nadie puede arrebatar de su mano a quienes le pertenecen. Es una promesa directa, personal y poderosa.
"Porque estoy persuadido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."
— Romanos 8:38-39, RVR1960
Pablo hace una lista exhaustiva de todo lo que podría intentar separarnos de Dios, y concluye que nada puede hacerlo.
"Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo."
— Filipenses 1:6, RVR1960
La salvación no depende solo de nuestro esfuerzo: Dios mismo se compromete a completar lo que inició.
Versículos de advertencia
"Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio."
— Hebreos 6:4-6, RVR1960
Este es quizás el pasaje más difícil de toda la discusión. Habla de personas que experimentaron cosas reales del Espíritu y cayeron.