¿Qué dice la Biblia sobre comunicarse con los muertos?
Este punto es delicado pero importante. Independientemente de lo santa que fue María en vida, la Biblia tiene instrucciones claras sobre intentar comunicarse con personas que ya fallecieron.
"No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos."
— Deuteronomio 18:10-11, RVR1960
Es importante aclarar que la tradición católica no considera que rezarle a María sea "consultar a los muertos" en el sentido de necromancia, sino pedir su intercesión ante Dios. Sin embargo, el principio bíblico es claro: la comunicación espiritual se dirige a Dios, no a personas que ya partieron de esta vida.
"Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro."
— Hebreos 4:16, RVR1960
La invitación bíblica es directa: acércate al trono de la gracia. No a un intermediario humano, por muy bendecido que haya sido. Directamente a Dios, con confianza.
¿Qué pasa con la intercesión de los unos por los otros?
Alguien podría preguntar: "Pero si le puedo pedir a un hermano de la iglesia que ore por mí, ¿por qué no a María?" Es una pregunta inteligente. Veámosla.