¿Qué dijo Jesús sobre los pobres y la justicia?
Si alguien piensa que la justicia social es solo un tema del Antiguo Testamento, Jesús lo desmiente desde su primera predicación pública. En la sinagoga de Nazaret, abrió el rollo de Isaías y leyó:
"El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos."
— Lucas 4:18, RVR1960
Y después dijo: "Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros" (Lucas 4:21). Jesús no vino solo a salvar almas para el cielo. Vino a traer el reino de Dios, un reino donde los hambrientos son saciados, los presos son libres y los oprimidos son levantados.
En Mateo 25, Jesús describe el juicio final con una imagen que no deja margen de interpretación:
"Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí."
— Mateo 25:35-36, RVR1960
Y cuando los justos preguntan cuándo lo hicieron, Jesús responde:
"De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis."
— Mateo 25:40, RVR1960
No dice "es como si me lo hicierais." Dice: a mí lo hicisteis. Jesús se identifica con el hambriento, el enfermo, el preso, el extranjero. Servirles es servirle a Él. Ignorarles es ignorarle a Él.