Elías le pidió que primero le hiciera a él una torta. Suena desconcertante, pero venía con una promesa:
"Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra."
— 1 Reyes 17:14, RVR1960
Y así sucedió. Durante todo el resto de la sequía, la harina y el aceite no se agotaron. Este fue el primer milagro de provisión sobrenatural a través de Elías: Dios sostuvo a una familia entera con recursos que humanamente ya se habían terminado.
La resurrección del hijo de la viuda
Poco después, el hijo de la viuda enfermó y murió. Ella, desgarrada, culpó a Elías. Él tomó al niño, lo subió al aposento donde se hospedaba y clamó a Dios:
"Jehová Dios mío, te ruego que hagas volver el alma de este niño a él."
— 1 Reyes 17:21, RVR1960
Se tendió tres veces sobre el niño, y Dios escuchó su oración:
"Y Jehová oyó la voz de Elías, y el alma del niño volvió a él, y revivió."
— 1 Reyes 17:22, RVR1960
Este es uno de los primeros relatos de resurrección en toda la Biblia. Un profeta fugitivo, en territorio pagano, devuelve la vida a un niño muerto. La viuda respondió con palabras que resumen todo el ministerio de Elías: "Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca" (1 Reyes 17:24).